martes, 26 de abril de 2016

3. La hora del cuento



En la actividad de este bloque teníamos que elegir entre los componentes del grupo qué queríamos hacer si cuentacuentos, lectura o narración con libro. Mi elección fue la lectura del cuento. 

Existen cuentos, de los cuales la gran mayoría son literarios, que hay que respetar las palabras que aparecen en el libro, puesto que con su justo empleo y en la ubicación en el texto en el que aparecen, nace un encanto poético. Si a la hora de leer el cuento cambiáramos las palabras perdería el nivel estético que creó su autor.

La lectura acerca a los más pequeños a la palabra escrita, y teniendo en cuenta que están en la etapa prelectora (cinco años), tienen muchas ganas de aprender, de conocer, descubrir… les parece novedoso todo lo que les rodea. En ese sentido la lectura es un momento especial para poder aprender, y para ello es necesario que se sienta libre para imitar y descubrir.

Es importante hacer una buena lectura porque los niños a estas edades les encantan los cuentos. Para ellos supone una hora mágica, pues los libros que los adultos les leen son un misterio. Gracias a la lectura pueden sumergirse dentro de su imaginación, donde pueden crear miles de personajes y de historias. 

Muchos de los niños quieren conocer la lectura para poder crear ese “mundo” por sí solos, es por eso que empiezan a seguir con el dedo las líneas del libro y a recitar de memoria la historia, simulando que están leyendo.

Es importante que el niño escuche y entienda los cuentos que se les lee, y que comparta la sensación de emoción, intriga, silencio… con los demás compañeros. Aunque tenemos que tener en cuenta que los pequeños no entienden el cuento la primera vez que se lo contamos, pues se fijan en pequeños detalles, no en la historia global. De ahí que un mismo cuento debamos leer varias veces, porque incluso los propios niños nos pedirán que lo hagamos. 

Cuando les leemos aprenden a escuchar, a analizar los signos de comunicación. Con ello ayudamos a que tenga una comprensión de la palabra escrita. Nosotros como docentes debemos hacer que ese acercamiento a la lectura sea atractivo y motivador para los niños. Durante la lectura es importante tener contacto visual con los oyentes, no debemos preocuparnos porque los alumnos nos interrumpan para pedirnos que leamos de nuevo una parte, o que les expliquemos el significado de alguna palabra que no hayan entendido, pues en la etapa de cinco años los niños van sofisticando el uso del lenguaje y haciéndose más complejo.

Los pequeños empiezan a descifrar sílabas, palabras, significados, a leer todo aquello que tienen alrededor. Les parece emocionante y la lectura parece un juego para ellos. Cuando les leemos los cuentos ya no hay secretos para ellos, ya son capaces de entenderlos, ahora aparte de las imágenes que se creaban de la historia, también les ponen palabras.

Cuando han descubierto la lectura, quieren descubrir un montón de cosas, por lo que no paran de leer libros, tebeos, álbumes… si el aprendizaje lector ha sido positivo, los niños no pararán de leer. Podrá desarrollar y perfeccionar esta destreza si no hay nada ni nadie que obstaculice su deseo de leer.
Aunque en este momento existe un gran peligro pedagógico, y es la pérdida del deseo lector. Ya son capaces de leer, de descifrar significantes y otorgar significados, pero no quiere leer. Existen muchos factores que los provocan, por ejemplo un mal aprendizaje. Como docentes nuestra labor como ya hemos dicho anteriormente es el presentar el aprendizaje lectoescritor de forma atractiva, cercana y motivadora.

A la hora de leer un cuento debemos tener en cuenta la entonación, volumen, ritmo, pausas, expresividad… Tenemos que tener claro que los niños sólo cuentan con nuestras palabras y su imaginación para comprender y disfrutar la historia por lo que debemos leer despacio, vocalizar, aunque sin hacerlo de forma exagerada. Cuando les leemos entran en contacto con la lectura, entonces es importante que leamos correctamente, y servirles de ejemplo.
Podemos llegar a pensar muchas veces que si no leemos correctamente los textos, y no se tienen en cuentas los aspectos nombrados no se comprenderá bien la historia, pero esto no es así. La comprensión del cuento depende de la elección que hayamos hecho, cómo hablamos, sin sobreactuar.

La experiencia a la hora de leer el cuento  Un papá a la medida a mis compañeras, intenté tener en cuenta los aspectos expuestos, pero como suele pasar en estos casos, siempre se tiene algún fallo.

Cuando elegí este libro, gracias a la ayuda de Irune, lo leí varias veces en mi casa, pensando las posibles entonaciones que podía poner, el ritmo que podría llevar y las pausas que debían ser necesarias de hacer.

Primero lo leí sola en voz alta, como no sabía que tal lo estaba haciendo, pensé que sería buena idea leérselo a alguien, por lo que cogí a mi madre y a mi hermano, y se lo narre por separado, para que ambos me dieran su opinión. Con estos cortos ensayos que hice con mi familia, decidí que podría valer para mi lectura al día siguiente.

En clase tuve la oportunidad de trabajar con tres grupos diferentes:

  • En la primera lectura me dijeron que debía leer un poquito más despacio, pues en algunas partes me aceleraba. Les gustó el que tuviera contacto visual con ellas, pues así captaba su atención, pero que enfatizara algunas expresiones para darles más emoción a la historia.

  • En el segundo grupo intenté tener en cuenta todo lo que me habían dicho anteriormente. Cuando acabé de leer me dijeron que les gustó mucho que las mirara, que hacía las pausas correspondientes, y que el tono utilizado era muy acertado. 

  • En el último y tercer grupo, me comentaron que lo hacía muy bien, pero que podría gesticular para así acompañar la lectura, esto no me lo habían comentado anteriormente, y pienso que es importante de hacer.

Creo que según el tiempo que tuve para prepararlo salió bastante bien, y gustó a la gente. Podría haber enseñado las ilustraciones del cuento, pero prefería que fueran los propios oyentes quien se imaginara cómo era la mamá y cómo sería finalmente el padre. También pensé que al no ser un libro demasiado grande, el estar enseñando las imágenes causaría el típico momento de “no veo”, “a ver”, por ese motivo no lo hice. 
Puede ser que al principio de mi lectura fuera un poco más acelerada porque me costó imaginar que mis compañeras eran niñas de cinco años, luego ya me metí un poco más en el papel y me salió mejor con el resto de grupos. Es verdad que haciendo lectura de cuentos se pueden hacer preguntas, para crear intriga a los niños. Podría haber hecho alguna parada y preguntarles cómo se imaginaban que iban a ser los candidatos de mamá.

Para terminar me gustaría decir que esta actividad me ha servido de gran ayuda para conocer y en un futuro tener en cuenta cuales son mis debilidades, y cómo debo trabajarlas para mejorar.


BIBLIOGRAFÍA
Apuntes Literatura Infantil de 2º Educación Infantil. CSEU La Salle.
Hochstaet, H.(2004).Aprendiendo de los Chicos en el Jardín de Infantes. Buenos Aires: Editorial Paidos.
Serrano, M. (2014). Desarrollo del lenguaje en los niños de 3 a 5 años. Elbebe.com. Recuperado de: http://www.elbebe.com/ninos-3-5-anos/desarrollo-del-lenguaje-ninos-3-5-anos-explosion-del-vocabulario

3 comentarios:

  1. Hola Ana:

    Como ya bien sabes, me encantó el libro infantil que escogiste, tu forma de leerlo, de transmitírnoslo y tu expresividad. La verdad es que no conocía este libro pero, tras tu actividad, se con certeza que este sería uno de los libros que me encantaría tener en mi biblioteca de aula. Me parece que trata sobre temas importantísimos a estas edades, en donde, para los pequeños sus padres lo son todo. Además habla sobre la carencia de uno de ellos y lo trata con total naturalidad.

    Me gustaría sugerirte, con el fin de completar tu entrada, que sería interesante que hablases sobre por qué escogiste este libro para leerlo y no otro y también sobre cómo preparaste la actividad en tu casa.

    Haciendo referencia a lo que has comentado sobre las imágenes, la verdad que yo intenté mirarlas un par de veces porque me sentía intrigada de cómo serían los candidatos de mamá. Personalmente pienso que el libro sí que era lo suficientemente grande como para poder mostrar sus ilustraciones al terminar, aunque me gustó mucho que nos hicieras imaginar.

    Por lo demás, solo me queda darte la enhorabuena porque me encantó tu libro, tu forma de leer y de conseguir transmitírnoslo a mí y a Celia. Felicidades.

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  2. Ana, tu entrada es estupenda. Para que sea perfecta, te falta incluir algunas cuestiones sobre la interactuación. En una lectura debes centrarte en el antes y el después. pero puedes incluir algunas de las preguntas que harías a los niños antes de leer (para motivar) y después de leer (para que dialoguen y establezcan conclusiones sobre lo leído).
    Con un párrafo más, será una actividad perfecta.

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